domingo, 6 de septiembre de 2026

EL VALOR DE LA PRIMARIA: DIEZ IDEAS CLAVE PARA CONOCER ESTA ETAPA


A pocos días del inicio de un nuevo curso, quisiera poner en valor a la Educación Primaria. Una etapa que, quizás, no es del todo conocida, ya que se sigue pensando que reproduce una estructura de tiempos pasados.

Como ejemplo: ¿Has escuchado estas afirmaciones alguna vez?

  • Este vídeo/película/discurso debería verse en todos los colegios
  • Estudia que te van a preguntar
  • Haz los deberes bien que, si no, se enfada el maestro/a
  • Mamá, Papá, Pregúntame para ver si me lo sé
  • Te ayudamos a aprobar
  • Dime cómo se hace para llevarlo bien mañana al colegio
  • Tienes que dar clases por la tarde para llevarlo bien

Al final, una vez expuestas las ideas y claves que pueden definir la etapa de Primaria, expongo por qué considero que no reflejan la realidad de la educación Primaria actual y qué sería lo adecuado

Podríamos poner otras muchas más como ejemplo, ya que son afirmaciones que no se relacionan con el auténtico valor de la Educación Primaria, cuál es el sentido su sentido, qué se realiza día a día en sus aulas y lo que verdaderamente supone en cuanto a formación integral de la persona.

La intención de este artículo no es hacer un análisis curricular, que sería demasiado especializado (detallado en otro artículo de este blog). El objetivo es difundir las características de una etapa a la que todavía, de manera errónea, se le identifica con el esquema: explicar, hacer ejercicios, mandar deberes, poner mala nota si no se trae y hacer un examen de diez preguntas cada quince días.

 


 

 Veamos el desarrollo de las diez ideas clave propuestas y cómo se van relacionando entre ellas:

 

1.      Invertir en aprendizaje

En las aulas no solo se trabaja para tener resultados inmediatos, no hay que tener prisas. Invertir en aprendizaje supone desarrollar una línea metodológica que no siempre se identifica con conocimiento, éxito o aplicación inmediata. Se trata de desarrollar rutinas, procesos y estrategias mentales que nos permitirán abordar cualquier futuro aprendizaje. El aprender a aprender, junto con ejes como las destrezas lingüísticas y razonamiento, asegura las bases para aprender en el momento actual y en etapas posteriores. 


 

2.      Transferencia del aprendizaje

“Invertir en aprendizaje” se relaciona con el concepto de “transferencia de los aprendizajes”. Una formación de calidad antes que de cantidad. Se pretende crear un “andamiaje”, una estructura a modo de base que permita acceder a nuevas competencias y saberes posteriores. No se enseña a aprobar, se enseña a aprender para que lo asimilado sea duradero, transferible y de utilidad. La versatilidad de lo que se aprende en Primaria será el éxito para de etapas formativas.

 

3.      Las destrezas lingüísticas

Un elemento clave y necesario para conseguir el éxito de los puntos anteriores es el desarrollo de las destrezas lingüísticas (leer, hablar, escribir, escuchar). Primero como fin en sí mismas y, posteriormente, como herramienta para el resto de los aprendizajes y ser capaz de comprender y explicar ideas, razonar, exponer…

El desarrollo integrado de las destrezas lingüísticas, y por extensión de la Competencia en Comunicación Lingüística, es algo prioritario y siempre respetando la evolución o maduración del alumnado. Por ejemplo, en comprensión lectora, comenzamos con la comprensión literal, después la inferencial y, al final, la crítica.

 

4.      Aprender a razonar: clave para la sociedad actual

La progresiva adquisición de las destrezas lingüísticas nos va a permitir trabajar otro elemento esencial: reflexión y el razonamiento. Lo desarrollo en el artículo “El razonamiento en la formación del alumnado” porque debe ser tenido en cuenta para no limitarnos a reproducir un texto sin entender. Que el alumnado reflexione sobre lo que escuche, escriba o exponga supone que sea consciente de aquello que hace, favoreciendo su implicación cognitiva, su aprendizaje significativo y funcional. Esta idea conecta aspectos que programamos en Primaria como son metodología con autoevaluación, capacidad crítica, aprendizaje activo, estrategias para organizar la información y autorregulación del aprendizaje. Favorece la transferencia de aprendizajes y capacidades competenciales.

En Primaria se diseñan actividades en las se pretende que el alumnado piense, reflexione y razone, provocando que el pensamiento sea visible y el docente, de esta forma y relacionado con la evaluación, intervenga mediante feedback (información sobre el desempeño tras realizar la actividad) y feedforward (información al alumnado sobre lo que tiene que hacer para mejorar su desempeño). Pensar sobre lo que aprendemos, tratar de explicarlo con nuestras palabras, aplicarlo en nuevos contextos, etc. son formas de conseguir aprendizajes más duraderos y flexibles.


 

 

5.      La evaluación formativa

Llegamos, de esta forma, al enfoque de la evaluación para guiar y acompañar al alumnado. Si la evaluación se plantea con fines formativos y formadores se relaciona con una reflexión de qué deberíamos hacer para mejorar (ya sea el alumnado en su proceso de aprendizaje o el docente en su práctica o planificación). Las tradicionales calificaciones, en Primaria, son una transcripción numérica que no otorgan información cualitativa, es una consecuencia (evaluación sumativa), no es el fin real que se persigue como en otras etapas. El objetivo en Primaria no es medir el aprendizaje por lo que somos capaces de almacenar, sino por lo que somos capaces de saber hacer, saber utilizar, saber ser, aplicar, experimentar o razonar.

No es lo mismo almacenar algo mediante una memoria rígida (aquella que almacena sin entender y sin saber utilizar) que lo que realmente pretendemos en Primaria: aprender mediante una memoria flexible, de carácter cognitivo, para conocer, saber utilizar y saber ser. Puede leerse más sobre ella en "Reflexionamos sobre la evaluación" o en "Aprendizaje mediante evocación, práctica espaciada y práctica entrelazada"

 

6.      Se trabaja por competencias

Para conseguir todo lo anterior mediante un solo enfoque, se trabaja por competencias. Se refiere a poner en práctica, en contextos adecuados, aquello que vamos aprendiendo, solucionando nuevos problemas o situaciones para el alumnado y determinando su aprendizaje. Es dar sentido a lo que aprendemos, provocando la implicación cognitiva e integrando conocimiento, destrezas y actitudes. Es, simplemente, tratar de dar sentido a lo que enseñamos en clase, dando valor al aprendizaje significativo y funcional. 


 

7.      El aprender a estudiar, el esfuerzo inteligente

A todo ello se llega con el consiguiente esfuerzo, pero un "esfuerzo inteligente". La memoria no es un simple almacén de frases para repetir, sino un motor para la reflexión y el razonamiento. Supone un esfuerzo, pero con sentido real de aprendizaje, un esfuerzo con necesaria implicación tanto de dicho alumnado como del docente al planificar acciones.

Estudiar no es memorizar para repetir sin entender. Es utilizar la memoria de manera comprensiva, es decir, recordar los conceptos clave y sus relaciones para poder desarrollar una explicación propia, coherente y profunda sobre el tema.

Esto permite al alumnado no solo responder a una pregunta directa, sino también transferir ese conocimiento a un nuevo contexto o problema, a nuevos aprendizajes de posteriores fases o etapas. Es la evidencia de que han adquirido la competencia de aprender a aprender y esto, siendo uno de los aspectos más difíciles de desarrollar, constituye un elemento esencial en la formación integral del alumnado.

 

8.      Aprender a aprender

Es una de las competencias clave esenciales y eje para el desarrollo del alumnado, desarrollado en el artículo: "Estudiar, aprender a aprender, invertir en aprendizaje" o en uno más antiguo como "Aprender a aprender". Quizás sea una de las grandes desconocidas y, durante el desarrollo del presente artículo, la hemos puesto de manifiesto integrando la transferencia de aprendizajes, el razonamiento, la evaluación formativa, las destrezas lingüísticas o el aprender a estudiar. 

En palabras de Neus Sanmartí “Un alumnado que aprende es aquel que sabe detectar y regular sus propias dificultades, y pedir y encontrar las ayudas significativas para superarlas”. Por tanto, este concepto está íntimamente relacionado con el siguiente: crear autonomía

 

9.      Crear autonomía

La autonomía no es “dejar hacerlo solo”, sino guiarle en el proceso, acompañar, pero sin darle soluciones directas o resolviéndoles problemas sin que participe en la reflexión o en posteriores consecuencias. El alumnado debe participar en su proceso, ser consciente e implicarse; sabiendo que el error forma parte del aprendizaje. Un alumnado autónomo es aquel que comprende el sentido de aquello que va a aprender, toma decisiones sobre cómo va a llevar adelante ese aprendizaje, y reflexiona sobre su proceso y recorrido. Desde Infantil se va tratando todo ello de manera progresiva y adaptada a cada nivel o situación.

 

10.   El tiempo

Con el tiempo suficiente se puede conseguir que cualquier alumno/a alcance el nivel básico necesario de aprendizaje para seguir aprendiendo. El problema es que hay demasiadas prisas para que todos aprendan lo mismo en el mismo tiempo y a la misma edad.


 

Llegados a este punto, se completan las ideas iniciales con su correspondiente explicación de acuerdo con el paradigma que se persigue en Primaria:

  • Este vídeo/película/discurso debería verse en todos los colegios. Muy repetido hoy día. Claro que hay vídeos interesantes, pero la escuela prepara de manera integral, versátil y flexible; por ello, los aprendizajes pretenden adaptarse a cualquier realidad a partir del andamiaje que se ha ido citando en este artículo. Hay quien en su púlpito garante de la moralidad no comprende lo que es la escuela y quizás sea al revés, es necesario ver el modelo de educación de los colegios y aprender de ello
  • Estudia que te van a preguntar: se estudia para aprender, para comprobar que se entiende y poder aplicarlo. Si no lo sabes, te lo van a explicar. Pero estudiar no es responder sin entender. Hay muchas estrategias y técnicas que van más allá de la mera memoria rígida sin entender o del copiar para “que se quede”.
  • Haz los deberes bien que, si no, se enfada el maestro/a. No, nunca se enfada si se ha trabajado. El error forma parte del aprendizaje para poder darle visibilidad a lo que el alumnado no sabe y que sea consciente.
  • Mamá, Papá, Pregúntame para ver si me lo sé. No, es el alumnado el que comprueba mediante sus propias técnicas. El padre o madre que te pregunta solo comprueba si dices exactamente lo que pone en el cuaderno, pero no comprueba más allá (si es capaz de hacer inferencias, si se explica a partir de conceptos, si se razona…)
  • Te ayudamos a aprobar. Lema que, para vender, está bien porque crea una falsa tranquilidad en padres y madres. Hay que ayudar a aprender (sabiendo qué es ayudar, ojo a esto). Primaria tiene carácter formativo, no de evaluación sumativa.
  • Dime cómo se hace para llevarlo bien mañana al colegio. Si te dicen cómo se hace, no sabrás hacerlo. Lo importante es enfrentarte a ello, ser consciente de qué sabes y qué no para que el docente pueda intervenir. El error es parte del aprendizaje.
  • Tienes que dar clases por la tarde para llevarlo bien. Si necesitas un apoyo externo, siempre bajo las pautas del tutor/a. No sería para llevarlo bien, sería para reforzar procesos sabiendo qué, cómo y para qué. Si hay tarea, una vez recibida la ayuda, lo mejor es que se enfrente solo/a para detectar qué se sabe y qué no.

"No es lo mismo enseñar que conseguir que aprendan, que es lo realmente complejo"