domingo, 6 de septiembre de 2026

EL VALOR DE LA PRIMARIA: DIEZ IDEAS CLAVE PARA CONOCER ESTA ETAPA


A pocos días del inicio de un nuevo curso, quisiera poner en valor a la Educación Primaria. Una etapa que, quizás, no es del todo conocida, ya que se sigue pensando que reproduce una estructura de tiempos pasados.

Como ejemplo: ¿Has escuchado estas afirmaciones alguna vez?

  • Este vídeo/película/discurso debería verse en todos los colegios
  • Estudia que te van a preguntar
  • Haz los deberes bien que, si no, se enfada el maestro/a
  • Mamá, Papá, Pregúntame para ver si me lo sé
  • Te ayudamos a aprobar
  • Dime cómo se hace para llevarlo bien mañana al colegio
  • Tienes que dar clases por la tarde para llevarlo bien

Al final, una vez expuestas las ideas y claves que pueden definir la etapa de Primaria, expongo por qué considero que no reflejan la realidad de la educación Primaria actual y qué sería lo adecuado

Podríamos poner otras muchas más como ejemplo, ya que son afirmaciones que no se relacionan con el auténtico valor de la Educación Primaria, cuál es el sentido su sentido, qué se realiza día a día en sus aulas y lo que verdaderamente supone en cuanto a formación integral de la persona.

La intención de este artículo no es hacer un análisis curricular, que sería demasiado especializado (detallado en otro artículo de este blog). El objetivo es difundir las características de una etapa a la que todavía, de manera errónea, se le identifica con el esquema: explicar, hacer ejercicios, mandar deberes, poner mala nota si no se trae y hacer un examen de diez preguntas cada quince días.

 


 

 Veamos el desarrollo de las diez ideas clave propuestas y cómo se van relacionando entre ellas:

 

1.      Invertir en aprendizaje

En las aulas no solo se trabaja para tener resultados inmediatos, no hay que tener prisas. Invertir en aprendizaje supone desarrollar una línea metodológica que no siempre se identifica con conocimiento, éxito o aplicación inmediata. Se trata de desarrollar rutinas, procesos y estrategias mentales que nos permitirán abordar cualquier futuro aprendizaje. El aprender a aprender, junto con ejes como las destrezas lingüísticas y razonamiento, asegura las bases para aprender en el momento actual y en etapas posteriores. 


 

2.      Transferencia del aprendizaje

“Invertir en aprendizaje” se relaciona con el concepto de “transferencia de los aprendizajes”. Una formación de calidad antes que de cantidad. Se pretende crear un “andamiaje”, una estructura a modo de base que permita acceder a nuevas competencias y saberes posteriores. No se enseña a aprobar, se enseña a aprender para que lo asimilado sea duradero, transferible y de utilidad. La versatilidad de lo que se aprende en Primaria será el éxito para de etapas formativas.

 

3.      Las destrezas lingüísticas

Un elemento clave y necesario para conseguir el éxito de los puntos anteriores es el desarrollo de las destrezas lingüísticas (leer, hablar, escribir, escuchar). Primero como fin en sí mismas y, posteriormente, como herramienta para el resto de los aprendizajes y ser capaz de comprender y explicar ideas, razonar, exponer…

El desarrollo integrado de las destrezas lingüísticas, y por extensión de la Competencia en Comunicación Lingüística, es algo prioritario y siempre respetando la evolución o maduración del alumnado. Por ejemplo, en comprensión lectora, comenzamos con la comprensión literal, después la inferencial y, al final, la crítica.

 

4.      Aprender a razonar: clave para la sociedad actual

La progresiva adquisición de las destrezas lingüísticas nos va a permitir trabajar otro elemento esencial: reflexión y el razonamiento. Lo desarrollo en el artículo “El razonamiento en la formación del alumnado” porque debe ser tenido en cuenta para no limitarnos a reproducir un texto sin entender. Que el alumnado reflexione sobre lo que escuche, escriba o exponga supone que sea consciente de aquello que hace, favoreciendo su implicación cognitiva, su aprendizaje significativo y funcional. Esta idea conecta aspectos que programamos en Primaria como son metodología con autoevaluación, capacidad crítica, aprendizaje activo, estrategias para organizar la información y autorregulación del aprendizaje. Favorece la transferencia de aprendizajes y capacidades competenciales.

En Primaria se diseñan actividades en las se pretende que el alumnado piense, reflexione y razone, provocando que el pensamiento sea visible y el docente, de esta forma y relacionado con la evaluación, intervenga mediante feedback (información sobre el desempeño tras realizar la actividad) y feedforward (información al alumnado sobre lo que tiene que hacer para mejorar su desempeño). Pensar sobre lo que aprendemos, tratar de explicarlo con nuestras palabras, aplicarlo en nuevos contextos, etc. son formas de conseguir aprendizajes más duraderos y flexibles.


 

 

5.      La evaluación formativa

Llegamos, de esta forma, al enfoque de la evaluación para guiar y acompañar al alumnado. Si la evaluación se plantea con fines formativos y formadores se relaciona con una reflexión de qué deberíamos hacer para mejorar (ya sea el alumnado en su proceso de aprendizaje o el docente en su práctica o planificación). Las tradicionales calificaciones, en Primaria, son una transcripción numérica que no otorgan información cualitativa, es una consecuencia (evaluación sumativa), no es el fin real que se persigue como en otras etapas. El objetivo en Primaria no es medir el aprendizaje por lo que somos capaces de almacenar, sino por lo que somos capaces de saber hacer, saber utilizar, saber ser, aplicar, experimentar o razonar.

No es lo mismo almacenar algo mediante una memoria rígida (aquella que almacena sin entender y sin saber utilizar) que lo que realmente pretendemos en Primaria: aprender mediante una memoria flexible, de carácter cognitivo, para conocer, saber utilizar y saber ser. Puede leerse más sobre ella en "Reflexionamos sobre la evaluación" o en "Aprendizaje mediante evocación, práctica espaciada y práctica entrelazada"

 

6.      Se trabaja por competencias

Para conseguir todo lo anterior mediante un solo enfoque, se trabaja por competencias. Se refiere a poner en práctica, en contextos adecuados, aquello que vamos aprendiendo, solucionando nuevos problemas o situaciones para el alumnado y determinando su aprendizaje. Es dar sentido a lo que aprendemos, provocando la implicación cognitiva e integrando conocimiento, destrezas y actitudes. Es, simplemente, tratar de dar sentido a lo que enseñamos en clase, dando valor al aprendizaje significativo y funcional. 


 

7.      El aprender a estudiar, el esfuerzo inteligente

A todo ello se llega con el consiguiente esfuerzo, pero un "esfuerzo inteligente". La memoria no es un simple almacén de frases para repetir, sino un motor para la reflexión y el razonamiento. Supone un esfuerzo, pero con sentido real de aprendizaje, un esfuerzo con necesaria implicación tanto de dicho alumnado como del docente al planificar acciones.

Estudiar no es memorizar para repetir sin entender. Es utilizar la memoria de manera comprensiva, es decir, recordar los conceptos clave y sus relaciones para poder desarrollar una explicación propia, coherente y profunda sobre el tema.

Esto permite al alumnado no solo responder a una pregunta directa, sino también transferir ese conocimiento a un nuevo contexto o problema, a nuevos aprendizajes de posteriores fases o etapas. Es la evidencia de que han adquirido la competencia de aprender a aprender y esto, siendo uno de los aspectos más difíciles de desarrollar, constituye un elemento esencial en la formación integral del alumnado.

 

8.      Aprender a aprender

Es una de las competencias clave esenciales y eje para el desarrollo del alumnado, desarrollado en el artículo: "Estudiar, aprender a aprender, invertir en aprendizaje" o en uno más antiguo como "Aprender a aprender". Quizás sea una de las grandes desconocidas y, durante el desarrollo del presente artículo, la hemos puesto de manifiesto integrando la transferencia de aprendizajes, el razonamiento, la evaluación formativa, las destrezas lingüísticas o el aprender a estudiar. 

En palabras de Neus Sanmartí “Un alumnado que aprende es aquel que sabe detectar y regular sus propias dificultades, y pedir y encontrar las ayudas significativas para superarlas”. Por tanto, este concepto está íntimamente relacionado con el siguiente: crear autonomía

 

9.      Crear autonomía

La autonomía no es “dejar hacerlo solo”, sino guiarle en el proceso, acompañar, pero sin darle soluciones directas o resolviéndoles problemas sin que participe en la reflexión o en posteriores consecuencias. El alumnado debe participar en su proceso, ser consciente e implicarse; sabiendo que el error forma parte del aprendizaje. Un alumnado autónomo es aquel que comprende el sentido de aquello que va a aprender, toma decisiones sobre cómo va a llevar adelante ese aprendizaje, y reflexiona sobre su proceso y recorrido. Desde Infantil se va tratando todo ello de manera progresiva y adaptada a cada nivel o situación.

 

10.   El tiempo

Con el tiempo suficiente se puede conseguir que cualquier alumno/a alcance el nivel básico necesario de aprendizaje para seguir aprendiendo. El problema es que hay demasiadas prisas para que todos aprendan lo mismo en el mismo tiempo y a la misma edad.


 

Llegados a este punto, se completan las ideas iniciales con su correspondiente explicación de acuerdo con el paradigma que se persigue en Primaria:

  • Este vídeo/película/discurso debería verse en todos los colegios. Muy repetido hoy día. Claro que hay vídeos interesantes, pero la escuela prepara de manera integral, versátil y flexible; por ello, los aprendizajes pretenden adaptarse a cualquier realidad a partir del andamiaje que se ha ido citando en este artículo. Hay quien en su púlpito garante de la moralidad no comprende lo que es la escuela y quizás sea al revés, es necesario ver el modelo de educación de los colegios y aprender de ello
  • Estudia que te van a preguntar: se estudia para aprender, para comprobar que se entiende y poder aplicarlo. Si no lo sabes, te lo van a explicar. Pero estudiar no es responder sin entender. Hay muchas estrategias y técnicas que van más allá de la mera memoria rígida sin entender o del copiar para “que se quede”.
  • Haz los deberes bien que, si no, se enfada el maestro/a. No, nunca se enfada si se ha trabajado. El error forma parte del aprendizaje para poder darle visibilidad a lo que el alumnado no sabe y que sea consciente.
  • Mamá, Papá, Pregúntame para ver si me lo sé. No, es el alumnado el que comprueba mediante sus propias técnicas. El padre o madre que te pregunta solo comprueba si dices exactamente lo que pone en el cuaderno, pero no comprueba más allá (si es capaz de hacer inferencias, si se explica a partir de conceptos, si se razona…)
  • Te ayudamos a aprobar. Lema que, para vender, está bien porque crea una falsa tranquilidad en padres y madres. Hay que ayudar a aprender (sabiendo qué es ayudar, ojo a esto). Primaria tiene carácter formativo, no de evaluación sumativa.
  • Dime cómo se hace para llevarlo bien mañana al colegio. Si te dicen cómo se hace, no sabrás hacerlo. Lo importante es enfrentarte a ello, ser consciente de qué sabes y qué no para que el docente pueda intervenir. El error es parte del aprendizaje.
  • Tienes que dar clases por la tarde para llevarlo bien. Si necesitas un apoyo externo, siempre bajo las pautas del tutor/a. No sería para llevarlo bien, sería para reforzar procesos sabiendo qué, cómo y para qué. Si hay tarea, una vez recibida la ayuda, lo mejor es que se enfrente solo/a para detectar qué se sabe y qué no.

"No es lo mismo enseñar que conseguir que aprendan, que es lo realmente complejo"

 




domingo, 9 de agosto de 2026

LA ORTOGRAFÍA A DEBATE: PENSAR PARA ESCRIBIR, ESCRIBIR PARA PENSAR

Se enlaza aquí el artículo publicado en la página de la ASOCIACIÓN REDES: "La ortografía a debate: pensar para escribir, escribir para pensar".

El artículo aborda la creciente preocupación por el deterioro de la ortografía y de las habilidades lingüísticas en general, un problema que se ha hecho especialmente visible en pruebas como la PAU (Selectividad) o las oposiciones docentes. La solución pasa por una reflexión conjunta y un cambio de paradigma. Se pone el foco en puntos como metodologías, formas de evaluación, coordinación entre etapas educativas y grietas en los programas bilingües. Se trata de ofrecer una perspectiva muy constructiva y orientada a la búsqueda real de soluciones.

https://www.asociacionredes.org/blog/2026/08/05/la-ortografia-a-debate-pensar-para-escribir-escribir-para-pensar/

(si no lo puedes ver, escribe a antonio.sanchez.barrera@ceiphuertaretiro.com)

Imagen publicada en el artículo que se cita (5 agosto 2026)


domingo, 5 de julio de 2026

EL DESPROPÓSITO DE HORARIOS A PARTIR DE LA INSTRUCCIÓN 5 SEPTIEMBRE

 En septiembre de 2025 publiqué mis reflexiones sobre las Instrucciones de 5 de septiembre de 2025 sobre, entre otras cuestiones, los horarios no lectivos del profesorado.

Finalizado el curso 25/26, se corroboran las consecuencias que iban a originar la publicación y puesta en funcionamiento de unas instrucciones que, a día de hoy, no tenemos conocimiento que se hayan evaluado o que se haya hecho con los agentes implicados.

La asociación REDES me dio la oportunidad de explicarlo, a final del presente curso, en su programa "REDES DICE"  de Onda Capital. 

A continuación, se presentan las conclusiones generales de este análisis. Cabe precisar que el propósito de estas valoraciones es abrir un espacio de reflexión conjunta y objetiva que facilite las modificaciones necesarias para asegurar la eficacia en la coordinación y mejora de los centros.

Asimismo, se evidencia una transformación profunda en el modelo escolar conocido. El modelo que articulaba el éxito fundamentalmente a través de la reflexión, el análisis, la coordinación y las relaciones interpersonales exige hoy una reevaluación ante las nuevas dinámicas educativas. 

Nos vamos a centrar en las cuatro horas y media no lectivas 

Sobre la hora y media no lectiva durante la mañana

  • La hora y media "no lectiva" en horario de mañana no es real (3 medias horas en las que "no se hace recreo"). Teóricamente debía estar dedicada a preparar clases, formación, reuniones... pero es algo que no se puede llevar a cabo, ya que en la mayoría de los colegios solo es posible organizar este tiempo en horas de recreo (no coinciden órganos de coordinación  o el tiempo son tan solo unos veinte minutos, entre otras situaciones). Por tanto, no hay tiempo material para hacerlo con rigor. 
  • No se disminuyen las horas lectivas, se cambia el nombre a lo que se hacía en el recreo. Realmente no han aumentado las horas no lectivas.

Las tres horas de trabajo telemático

Menos fluidez y menos posibilidades de coordinación. Además, se pierde el contacto personal y se empobrecen las relaciones.

Una hora para tutorías

  • Datos personales que se comunican a través de un micrófono (con lo que ello puede conllevar)
  • Dificulta mostrar evidencias de trabajo del alumnado
  • Perdemos contacto directo y personal, por lo que dificulta la comunicación 
  • No se cuenta lo mismo ni de la misma forma
  • Padres y madres manifiestan reparos en pedir el ir al colegio y solicitarla de manera presencial, que es la que se ha constatado que prefieren, si desde la tutoría se han hecho todas telemáticas.

Dos horas para reuniones

  • Sin momentos de reflexión, coordinación, buenas prácticas... Porque no toda reunión es reglada y con acta. Perdemos el valor de aquellas informales que inician acuerdos
  • Imposible coordinación a partir de ciclos, ETCP y Claustro. Un proceso de decisiones a partir de los diferentes órganos podría demorarse unas dos semanas como mínimo.
  • No hay tiempos para verse con PT/AL, especialistas...  ni para reuniones que no sean “formales” o para varias en una tarde.
  • Deficiente formación interna



¿Qué provoca todo ello?

  • Estrés de reuniones de pasillos para poder tratar asuntos necesarios
  • Decisiones a partir de Whatsapp
  • Minigrupos en recreos improvisando reuniones
  • Continuas visitas a clases para tratar temas afectando al normal desarrollo
  • Formación deficiente

Al reducirse las horas de trabajo coordinado en el colegio, se suman al trabajo en casa. Antes se computaban cinco y ahora son siete. Es cierto que hay reuniones que se pueden suprimir con un simple correo... pero hay mucho que se hace en el colegio, en grupos y que no se puede realizar individualmente en casa. Se necesitan reuniones para tener un modelo de escuelas que cuente con todos porque, para llevarlo a cabo, los equipos directivos deben hacer un esfuerzo superior al anterior con un aumento de la carga y estrés. 

La mejora necesaria de las condiciones individuales de trabajo, y el reconocimiento al mismo que se realiza desde casa, no debe ir en perjuicio del trabajo colegiado y coordinado del colegio. No es trabajar más ni evitar la mejora profesional e individual, es promover una mínima calidad de trabajo en el centro educativo. 










martes, 23 de junio de 2026

A NUESTROS NIÑOS DE SEXTO

Hoy, a junio 2026, los tutores de sexto de Huerta Retiro queremos mandaros este mensaje. Un mensaje para nuestros niños y niñas de sexto que acaban de terminar Primaria, una etapa en la que se construye la base de la persona. Con todo nuestro cariño y para que siempre recordéis esta etapa de vuestra vida.

Hemos puesto todo nuestro empeño en formaros, en desarrollaros aspectos tan importantes como el pensamiento crítico, la autonomía o la responsabilidad. Y eso tiene un valor incalculable que seguramente irá floreciendo en próximos años, aunque ahora no seáis consciente de ello. Desde nuestra aula ha ido tomando forma la construcción de un proyecto en el que creemos todos, un proyecto de vida, un proyecto de formar personas, ante todo, buenas personas.

Hemos sentido la responsabilidad de estar con un grupo de niños y niñas a los que formar; fantásticos, cada uno con una forma de ser diferente que hace enriquecernos como maestros para intentar ser mejores cada día. 

Sabéis lo que hemos insistido en la dedicación y esfuerzo diario. Un esfuerzo, como hemos dicho muchas veces, al que no debéis olvidar ponerle un apellido: inteligente. Un “esfuerzo inteligente”. Sabéis cómo tenéis que hacerlo, os hemos intentado enseñar herramientas para ello, para que vuestro esfuerzo tenga sentido, construya aprendizajes y tenga éxito. En definitiva, que seáis capaces de aprender a aprender.

Sí, como nos habéis dicho muchas veces, hemos sido muy pesados, hemos puesto todo nuestro empeño en conseguir que aprendáis todo aquello que llamamos la escuela invisible: razonar, pensar, reflexionar, tener responsabilidad, saber actuar o decidir. Conseguir que todos los alumnos piensen, todos los niños piensen.

Pero recordad también que el éxito no es la victoria, es todo lo que habéis peleado y vais a seguir peleando por avanzar, por dar pasos, por lograr ir mejorando cada día. Tened presente que, en esta vida, si quieres no necesariamente puedes, hacer las cosas bien no nos va a garantizar el éxito; pero hacerlas mal, o no hacerlas, casi siempre te garantiza el fracaso. Vosotros debéis elegir.  

Sabed también que, a veces, las cosas no salen como queremos, pero salen como es necesario vivirlas para seguir creciendo… No esperéis conseguirlo todo a la primera, pero seguid afrontando desafíos porque es lo que hará que sigáis creciendo. Tenéis un solo objetivo: dedicaros a ser mejor cada día, seguid escuchando esa incómoda voz interior, esa voz que vive en ti, esa voz creada por todas las personas que intentamos participar en vuestra educación: maestros y, sobre todo, vuestras familias. 

Por eso hemos intentado que en vuestras mochilas haya recursos en forma herramientas, ahora posiblemente invisibles, para que podáis afrontar nuevas etapas logrando un aprendizaje versátil, aquel que permite adaptarte a cualquier situación… a desenvolveros y ser críticos en una sociedad en la que las redes, influencers o medios nos pueden llegar a manejar sin darnos cuenta. Y esta ha sido nuestra decisión, la del cole Huerta Retiro, porque hay decisiones que, quizás, no ganan premios, no venden, pero construyen aprendizajes que pretenden ser duraderos. Ese es y será nuestro premio, silencioso, siempre presente, en un segundo plano, sin hacer ruido, pero que surge y permanece cuando vais creciendo. 

Tenéis un nuevo reto y cada reto que afrontamos hace que la vida sea interesante, y querer superarlos es lo que hace que la vida tenga sentido. 

Aquí nos despedimos dando las gracias a vuestras familias por ser ejemplo, por habernos comprendido, por haberlo hecho todo tan fácil y por haber puesto su confianza en nosotros en estos años que nunca olvidaremos. Somo los dos tutores los que hablamos en nombre de un equipo al que damos las gracias por haber creído en lo que hacemos, por haber creado las condiciones y por ser capaz de sonreír cada día. A todos, pero especialmente a nuestros niños y niñas de sexto, gracias por cada uno de los días que hemos pasado juntos. Os vamos a echar mucho de menos, no os olvidéis de vuestros maestros y recordad: nunca dejéis de sonreír, porque como dijo Charles Chaplin, “Un día sin reír, es un día perdido”. Os queremos.

Julio y Antonio




domingo, 5 de abril de 2026

EL RAZONAMIENTO EN LA FORMACIÓN DEL ALUMNADO

 

La escuela de hoy día, como no debe ser de otra forma, debe tener como principal objetivo la formación integral de la persona, tanto desde una perspectiva individual como social. Lo que en ella se trabaja va más allá de un libro de texto o de un modelo que se limite a “auditar aprendizajes” para aprobar o sacar “buenas notas”. Por ello, lo que menos se conoce es aquello que llamo “La escuela invisible”, siendo, precisamente, la que más trascendencia tiene para participar en la sociedad actual, además de para mejorarla y ser capaz de construirla.



La escuela invisible

La “escuela invisible” tiene varios puntos clave a considerar, ese día a día en el que pretendemos desarrollar procesos mentales. Pero, en esta ocasión, nos vamos a centrar en uno de ellos: El aprender a razonar y a pensar. Educar en el razonamiento es una labor que no busca el aplauso inmediato, porque no es visible de manera inminente, sino la solidez en una formación que la persona necesitará el resto de su vida. Es una inversión silenciosa.

Enseñar a pensar es, quizás, el proceso más lento y exigente, pero es el único que garantiza que el aprendizaje permanezca cuando pasamos a otro nivel u otra etapa, o cuando salimos del edificio del colegio, instituto o universidad. Aprender a razonar y a pensar debe ser la mejor inversión que una persona puede hacer en sí misma.

Un espejismo: ¿Estamos aprendiendo o solo repitiendo? La trampa del "resultado inmediato"

En el camino de la enseñanza, es fácil caer en la tentación de los métodos puramente mecánicos sin comprensión para aquello que realmente se basa en el razonamiento. Son atractivos porque ofrecen una gratificación instantánea: el alumnado resuelve el ejercicio, obtiene la respuesta correcta, aunque no lo entienda, y todos (docentes, alumnado y familias) sentimos esa falsa complacencia inmediata de haber cumplido el objetivo. Sin embargo, detrás de ese resultado puede esconderse un vacío que es el que tratamos de exponer.

Aprender por repetición mecánica sin entender sería como memorizar el camino a una casa sin saber leer un mapa. Si mañana nos cambian el sentido de una calle, nos vamos a perder.

Concretemos con algunos ejemplos:

El cálculo.  No debe ser un automatismo carente de comprensión, sino como una herramienta de razonamiento. El alumnado debe comprender qué calcula y para qué, dotando de significado real a las operaciones matemáticas para poder utilizarlas en el verdadero criterio de evaluación que se propone: la resolución de problemas en situaciones reales. La comprensión no es un resultado, es poner el objetivo en el proceso de construcción activa del aprendizaje.

La lectura. No debe imitarse a ser un scroll de redes sociales, sino una lectura profunda que permita una exploración cognitiva con empatía, inferencias y razonamiento complejo. No es leer “X libros al año” a modo competición, ya que ello puede desplazar la motivación intrínseca de la lectura como medio, como fin o como placer.

El problema no es leer mucho o poco, es leer sin detenerse, sin analizar, sin reflexionar. En un mundo saturado de información, muchas veces partidista o interesada, la lectura lenta y profunda debe ser la que nos permita un adecuado desarrollo cognitivo. La lectura debe concebirse como un instrumento de aprendizaje que se integre de manera natural en cada una de las áreas.

Un tercer ejemplo, las respuestas a preguntas (ya sean orales o escritas). Cuando lanzamos una pregunta en clase y el alumno responde con las palabras exactas del libro de texto, a menudo sentimos un alivio inmediato: "¡Lo sabe!". Pero, en muchos casos, no estamos ante un conocimiento, sino ante un eco, una reproducción sin comprensión que le impide un razonamiento posterior al preguntarle “¿Y que pasaría si…?, ¿En qué situación vemos que…?, ¿Qué ejemplos pondrías relacionados con…?"

De este modo, una adecuada evaluación sería la que no solo pide reproducir contenidos fomentando una mentalidad de almacenamiento temporal. El alumnado "vuelca" la información mecánicamente que después olvida porque no entiende lo que ha retenido, aun habiéndole dedicado tiempo y esfuerzo. Recordar es solo la base; si nuestras preguntas no escalan hacia la aplicación y el análisis, estamos fomentando una formación que no es inversión, sino gasto de energía sin retorno. Una falsa apariencia de aprendizaje.

Estos tres ejemplos concretos nos muestran, cómo, el proceso mecánico carente de comprensión, provocan la trampa del “resultado inmediato”:

  • Oculta la falta de comprensión. El éxito en el “examen” o “ejercicio” no garantiza el dominio del concepto, del conocimiento o del proceso. De ahí que la evaluación deba basarse en el dominio comprensivo. Si no la basamos en el proceso cognitivo adecuado, lógicamente, tendremos esa “falsa percepción” de aprendizaje adquirido.
  • Es frágil. Lo que se aprende sin razonar tiene una "fecha de caducidad" muy corta. Pero puede que sea gratificante al perderse la perspectiva real de la formación de la persona.
  • Genera una ilusión de competencia. Nos hace creer que estamos preparados, hasta que la realidad nos saca del guion preestablecido al plantearse en contextos diferentes o pasado algún tiempo.
En esta entrada se propone cómo estudiar para aprender, con herramientas para que la información se comprenda y se asiente de manera razonada.

El razonamiento como transferencia en el aprendizaje

La transferencia del aprendizaje es la capacidad de llevar lo aprendido en un contexto y aplicarlo con éxito en situaciones nuevas. Esto solo es posible mediante el razonamiento reflexivo.

"No educamos para resolver la página 42 del libro de texto; educamos para que la persona sea capaz de resolver los retos en cualquier contexto fuera de las paredes del aula."

Esto sucede cuando apostamos por un aprendizaje comprensivo que nos permita:

  • Adaptabilidad: Quien entiende la lógica detrás de un proceso o herramienta, puede utilizarla en cualquier contexto. Una buena base de razonamiento favorece el desarrollo de la persona tanto para aquello que se esté aprendiendo en ese momento como para aplicarlo a otros contextos posteriores (siguientes aprendizajes, otros niveles, otros escenarios…).
  • Pensamiento Crítico: El razonamiento favorece el aprender del error, la toma de decisiones, la resolución eficiente de problemas, el discernir sobre la información veraz, el contrastar informaciones…
  • Conexión de Ideas: El conocimiento deja de ser un compartimento estanco para convertirse en una red viva que crece con cada nueva experiencia. Es decir, potencia el aprendizaje. Mucha cantidad de información no es sinónimo de calidad, no implica que sea apropiada. La calidad en su tratamiento es saber utilizarla, razonarla, diferenciar la adecuada y necesaria, contrastar…

Como docentes, la prioridad pedagógica debe ser intervenir en los procesos cognitivos de cada niño y niña, alejarnos de resultados «artificiales» obtenidos mediante mecánicas sin comprensión que pueden “tranquilizar” a corto plazo, pero no se transfiere para un óptimo razonamiento que la persona va a necesitar en cada una de sus fases o etapas de aprendizaje.

En este punto haríamos la analogía con el cuento “El traje nuevo del emperador”, la verdadera prueba de fuego llega cuando el alumno se enfrenta a un contexto diferente, cuando debe razonar y pensar, es ahí cuando la realidad grita que el emperador está desnudo.

Debemos desterrar la idea de que la estructura de una clase es un circuito cerrado, donde el docente vierte información, plantea ejercicios y luego califica cuánta de esa información posee cada niño y niña. Esta es la parte (relativamente) fácil, siendo lo verdaderamente pedagógico algo más difícil, complejo y trascendental: es enseñar qué hacer con esa información, que la conecte de forma significativa con lo que ya sabe, que reflexione sobre ella y que la transforme, mediante el razonamiento, en un conocimiento propio y transferible. Porque no es lo mismo tener mucha información que saber utilizarla. No es lo mismo almacenar algo mediante una memoria rígida, que aprender mediante una memoria flexible y de carácter cognitivo para conocer, saber utilizar y saber ser


Que el alumnado reflexione sobre lo que escuche, escriba o exponga supone que sea consciente de aquello que hace, favoreciendo su implicación cognitiva, su aprendizaje significativo y funcional. Esta idea conecta metodología con autoevaluación, capacidad crítica, aprendizaje activo, estrategias para organizar la información y autorregulación del aprendizaje. Favorece la transferencia de aprendizajes y capacidades competenciales. Todo ello a través de un adecuado razonamiento.

Pensar sobre lo que aprendemos, tratar de explicarlo con nuestras palabras, aplicarlo en nuevos contextos, etc. son formas de conseguir aprendizajes más duraderos y flexibles.



Educar va más allá de llenar un depósito de respuestas mecánicas con fecha de caducidad. Es potenciar el razonamiento y la reflexión: Una inversión que nos permite de transformar la información en conocimiento real y transferible.